Margarita Salas y la ADN-Polimerasa

Hoy os quiero hablar de alguien muy especial para mí. Margarita Salas. Margarita Salas ha sido una inspiración y un ejemplo de compromiso con la ciencia, las mujeres y los jóvenes investigadores en España.

La gran Margarita Salas

La gran Margarita Salas

Margarita Salas

Margarita Salas es una bioquímica española, licenciada en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid, discípula de Severo Ochoa (al que conoció, curiosamente, comiendo paella),​ que trabajó con Alberto Sols en Mda y con el también científico (y marido) Eladio Viñuela (para mí, los Pierre y Marie Curie españoles). Ambos se encargaron de impulsar la investigación española en el campo de la bioquímica y de la biología molecular.

Severo Ochoa, Premio Nobel en Medicina.
Severo Ochoa, Premio Nobel en Medicina.

En la actualidad es profesora vinculada “ad honorem” del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y desarrolla su trabajo en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid (CSIC-UAM). También es académica de la Real Academia Española de la lengua desde el año 2003. En 2016 se convirtió en la primera mujer en recibir la Medalla Echegaray, otorgada por la Real de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

Y en Mayo de 2007, se convierte en la primera mujer española que forma parte de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

Y hasta aquí su currículo, para no aburriros. Pero podría seguir, ya que, Margarita Salas, cuenta en su curriculum vitae con más de 350 publicaciones en revistas o libros internacionales y unas 10 en medios nacionales (¡contratada!). Es, además, poseedora de ocho patentes, y ha realizado unas 400 conferencias.

¿Por qué es importante esta mujer y científica? Bueno, además de por las causas anteriormente expuestas, que me parecen suficientes, hay varios apuntes a destacar en su biografía.

La Patente Rentable

Entre sus mayores contribuciones científicas destaca la determinación de la direccionalidad de la lectura de la información genética, durante su etapa en el laboratorio de Severo Ochoa.

Lleva décadas investigando un virus, que es origen de la patente más rentable en España: el descubrimiento y caracterización de la ADN polimerasa del fago Φ29. Esto tiene múltiples aplicaciones biotecnológicas debido a su altísima capacidad de amplificación del ADN.

Pero como no juega al fútbol ni hace política, no acapara portadas ni titulares, como debería ser.

El fago Φ29 es un virus inocuo para el hombre que infecta a Bacillus subtilis. Lo primero que descubrió el equipo de Margarita fue que el ADN del Φ29 tiene, unida a sus extremos, una proteína esencial para que comience la duplicación del ADN. Otro de los hallazgos, el más relevante, fue descubrir el mecanismo mediante el cual un fago infecta a una bacteria y se reproduce en su interior.

Esto nos ha permitido conocer cómo funciona el ADN, cómo sus instrucciones se transforman en proteínas y cómo estas proteínas se relacionan entre ellas para formar un virus funcional.

En su momento, patentaron la ADN polimerasa y concedieron la licencia de explotación a una empresa americana que comercializó una serie de kits con gran éxito. Tanto es así que, durante sus años de explotación hasta que expiró en 2009, fue la patente que más recaudación dio al CSIC.

virus bacteriofago

La aplicación práctica del Φ29 junto a su importante repercusión económica muestra, una vez más, como los resultados prácticos en muchas ocasiones no son previsibles a priori.

Y es que a pesar de que el bacteriófago sea muy simple, al poseer sólo 20 genes, en realidad esconde una maquinaria molecular tremendamente compleja.

En palabras de Margarita Salas:

“Siempre decimos que es la mejor polimerasa del mundo. Me siento muy contenta y orgullosa de que una investigación en ciencia básica haya tenido aplicaciones biotecnológicas importantes y que, además, haya sido tan rentable”.

(Hablamos algo más de genética y sus mecanismos en: La Guerra (no tan) Fría de los Transgénicos.)

El Espacio de la Mujer en la Ciencia

Para conseguir que Alberto Sols la admitiese como doctoranda, Severo Ochoa le escribió una carta de recomendación. Por aquel entonces, Sols esperaba muy poco del trabajo científico de una mujer, pero no pudo negarse a la petición del premio Nobel.

Sols reconocería que cuando esta fue a su laboratorio a pedir plaza para llevar a cabo su tesis, pensó: «Bah, una chica. Le daré un tema de trabajo sin demasiado interés, pues si no lo saca adelante no importa».

Si bien dentro de su equipo nunca tuvo ningún problema con sus doctorandos, de cara al exterior solo era la mujer de Eladio Viñuela. Algo que a Eladio le parecía terriblemente injusto.

Por ello, con el fin de que el trabajo de Margarita fuese valorado como merecía, en 1970 su marido decidió iniciar el estudio del virus de la peste porcina africana. La investigación del Φ29 quedó, exclusivamente, bajo la dirección de Margarita. De esa forma pudo demostrar que era capaz de sacar adelante la investigación por sí misma y se convirtió en una científica con nombre propio y no solo en “la mujer de”.

Hubo un momento en el que todo lo negativo de ser mujer, se había convertido en positivo. Todos los premios tenían mayor repercusión mediática que los de sus colegas por ser la primera vez que habían sido concedidos a una mujer, y a pesar de que sus méritos científicos fueran similares a los de sus colegas varones.

Pero nunca le han dado un premio por el mero hecho de ser mujer. Si ha ganado su puesto en la sociedad, ha sido con esfuerzo y trabajo.

Fomentar la Ciencia

Margarita Salas es todo un referente de la investigación en España, una investigación que cuenta con profesionales de alto nivel que cada vez reciben menos apoyo y financiación pública. Según sus propias palabras: “es una enorme satisfacción formar a futuros científicos, dirigirlos y alentarlos a lo largo de la tesis doctoral y, sobre todo, ser testigo de sus logros… Un país sin investigación es un país sin desarrollo”.

Salas ha afirmado en diversas ocasiones que “la vocación científica no nace, se hace”.

Y ella continúa dándole valor a sus palabras a través de sus clases, conferencias, entrevistas y publicaciones, en las que demuestra su pasión por el trabajo, su espíritu crítico y su amor a la ciencia.

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Adán Correa Álvarez

Fan del gato de Schrödinger. Quiero una nariz superlativa. En esta casa se siguen las reglas de la termo. Dinámica. A veces me hacen falta subtítulos. Complejo. Graduado en Ciencias Químicas porque me gustaba la Investigación. Ahora Investigo cómo encontrar trabajo con las Ciencias Químicas. Mientras tanto, divulgo.

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