Los sables de luz no sirven para untar mantequilla

“Un arma elegante de una era más civilizada.” Obi Wan Kenobi.

Las espadas láser son quizá el arma más reconocida del mundo cinéfilo. Son sables formados por un haz láser o plasma, y pertenecen a un universo ficticio del género fantástico. No de la ciencia-ficción, porque en esta galaxia muy muy lejana imaginada por George Lucas se siguen unas leyes físicas diferentes a las nuestras.

Aun así, ¿podrían ser construidos sables de luz con la tecnología de la que disponemos?

En esa galaxia, todas las armas de éste estilo comparten una estructura similar: una fuente de alimentación, un cristal de luz, uno o más cristales de enfoque y un sistema de estabilización. Éste es el diseño de un sable de luz según el universo de la saga de Star Wars:

espada laser copia
Diseño Oficial de un Sable de Luz

La fuente de alimentación es una célula de energía diatium con una capacidad de varios megavatios por hora. El cristal convierte esa energía en plasma, que pasa por los cristales de enfoque, y el sistema de emisor estabiliza este plasma en forma de hoja mediante la modulación de la potencia y la contención de campo magnético.

CONSTRUIR UN LÁSER

Popularmente, se llamaban espadas láser, antes de que la saga se convirtiera en franquicia y ampliara su universo expandido. Ahora se sabe que los sables de luz consisten en una hoja de plasma, impulsada por un cristal kyber, que se emite desde una empuñadura. Ésta es la versión oficial del universo Star Wars, cuya definición, exceptuando el plasma, se parece a la descripción de un láser en su construcción, en la que se usa un material (inicialmente cristales de rubí o silicio) como medio activo.

PROBLEMAS DE FABRICACIÓN

Si consideramos el sable de luz como una hoja láser, éstas armas poseen tres problemas principales en su fabricación:

Problema Número 1: ESTÉTICA

La luz de un láser se propaga hasta el infinito, no tiene una longitud fija. La única manera de tener una hoja sería que la luz reflejara en un espejo, pero entonces, la estructura del sable no sería sólo de luz. Además, los fotones (que componen la luz) viajan en línea recta: es decir, no llegan a ser detectados por el ojo a no ser que se reflejen en partículas como el polvo ambiental (como pasa cuando abrimos una ventana o usamos un puntero láser), por lo que le hoja de la espada sería invisible.

Problema Número 2: MANEJABILIDAD

Suponiendo que exista el espejo que devuelva el haz láser, éste estropearía el mecanismo que lo produce. Además, la potencia para conseguir un láser de esa anchura y que fuera capaz de cortar sería enorme. Se necesitaría conectar la espada a la corriente, o tener baterías pesadas, lo que impediría su uso.

Problema Número 3: UTILIDAD ARMAMENTÍSTICA

La espada láser es inviable como arma de combate de esgrima, porque un rayo láser no choca con otro, ya que la luz no choca consigo misma. Y un rayo de luz tiene momento (que es lo que nos empuja hacia atrás cuando nos golpean), pero no el suficiente para lanzar una persona por los aires.

Sí podría utilizarse como herramienta para cortar determinados materiales; la condición es que el material puede absorber el láser a una cierta longitud de onda (su color), con la potencia suficiente, y al absorber los fotones, el material se calienta y, por lo tanto, llegado a un punto se funde o sublima. En estos casos, si el proceso es muy rápido, no hay transferencia de calor al material adyacente. Por lo tanto, podrá eliminar una parte pequeña de material sin quemar el resto.

UN ARMA DE PLASMA

El universo expandido habla de plasma al explicar los sables de luz. Lo primero, ¿qué es un plasma? ¿Eso se come? Pues, aunque parezca mentira, es un estado muy común de la materia; se suma al típico sólido, líquido y gaseoso que nos inculcan en el colegio.

El plasma un estado fluido similar al estado gaseoso pero en el que determinada proporción de sus partículas, están cargadas eléctricamente y no poseen equilibrio electromagnético, por eso son buenos conductores eléctricos y sus partículas responden fuertemente a las interacciones electromagnéticas de largo alcance. Es decir, es la ionización de un gas en partículas negativas y positivas.

Encontramos en estado plasma las auroras boreales, los núcleos de reactores nucleares, los rayos de una tormenta, el interior de los tubos de neón o el Sol.

Se puede generar plasma mediante una diferencia bastante grande de tensión o mediante un foco muy grande de un láser, pero se requerirían grandes cantidades de energía y sería muy difícil controlar ese plasma: un arco eléctrico no podrá ser controlado a menos que esté rodeado de imanes.

El plasma, por ejemplo, se utiliza en análisis químico para ionizar las muestras que llegan a un detector de masas, siguiendo las pautas anteriormente indicadas. La pieza que lo produce es un inductor de plasma, y es muy pequeña, igual que el plasma que se produce.

inductor de plasma
Esquema Inductor de Plasma

Si hacemos un plasma más grande y lo montamos como una, implicaría que los sables de luz no cortan por presión (como una espada o un cuchillo), sino por temperatura, y lo hacen tan tan tan bien que apenas necesitan que el portador ejerza presión para cortar metal como si fuera mantequilla. La cuchilla de energía de un sable láser no separa el material por el que pasa, sino que lo vaporiza o sublima. Este brusco cambio de estado líquido a gaseoso (o sólido a gaseoso), sucede en toda la anchura de la hoja, pero lo peor de la herida aún está por llegar. Cuando vaporizas o sublimas materia, cambias su volumen, y en el caso de un sable de luz lo haces muy bruscamente. El agua (un componente que forma alrededor del 60% del cuerpo humano) aumenta 1.500 veces su volumen al vaporizarse. Imagina ese efecto de golpe al introducir el sable en el pecho de alguien…Una muerte nada agradable.

Si fuese posible…

Compremos que la hoja del sable de luz es de plasma. El plasma, como los gases y los líquidos, necesitan un contenedor para tener forma. Sin este contenedor, el plasma se expandiría como una llama en todas direcciones. La manera de contener un haz de plasma (sin un recubrimiento físico como vidrio) es mediante inducción magnética a lo largo de la hoja. Tanto el diseño de la batería para una energía semejante, como el de la refrigeración de ésta y del plasma para que no funda el mango de la espada, como el del inductor magnético requiere de unas dimensiones enormes como para ser portadas de un lado a otro.

Una batería potente (como un reactor nuclear), un sistema de refrigeración y un aislante lo suficientemente grande y un inductor potente sería posible en un estructura lo suficientemente grande como es la estrella de la muerte.

estrella de la muerte copia
La Estrella de la Muerte, con la misma tecnología que la espada láser, es más viable.

El sable de luz más potente de una galaxia muy muy lejana, sería el único posible de construir en nuestro universo.

Que la fuerza os acompañe.

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Adán Correa Álvarez

Fan del gato de Schrödinger. Quiero una nariz superlativa. En esta casa se siguen las reglas de la termo. Dinámica. A veces me hacen falta subtítulos. Complejo. Graduado en Ciencias Químicas porque me gustaba la Investigación. Ahora Investigo cómo encontrar trabajo con las Ciencias Químicas. Mientras tanto, divulgo.

2 comentarios sobre “Los sables de luz no sirven para untar mantequilla

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