La Cesta de la Compra: Lejía

Que levante la mano quién no haya usado alguna vez lejía en casa, ¿Ves? Lo que yo decía.  Es imposible ignorar la existencia del amarillento líquido.

La lejía ¿amiga o enemiga?

Visto que todos conocemos de quién hablo, nos podríamos ahorrar las presentaciones. Pero (y ahora viene lo difícil) ¿quién sabe qué es la lejía?  ¿Cuáles son sus usos? ¿Se puede mezclar con otros productos de limpieza? ¿A pesar de todos los nuevos productos sigue siendo el más efectivo?

Lejía NeutrexComo podéis ver tengo cuerda para preguntar. Eso os puede demostrar que la tradicional botella amarilla o la blanca que viene del futuro, para los millenials, esconde muchos secretos que me dispongo a revelar.

Como producto químico

Antes de conocer a la invitada, hay que indicar que se la conoce bajo otros pseudónimos: Clorox, Lavandina o Agua de Javel.

El compuesto químico que caracteriza la lejía tiene hidrógeno, cloro y sodio. Se llama formalmente Hipoclorito Sódico (que no sádico, aunque según con quién se junte puede serlo un poco) y es nada más y nada menos lo que da a la lejía todas sus propiedades.

La lejía comercial tiene una concentración de NaClO que normalmente oscila entre 3 y 5%. Aunque se comercializan disoluciones de NaClO de hasta un 12.5% a esas no se les asigna el tradicional nombre. Esto es porque a concentraciones mayores del rango mencionado las disoluciones de NaClO no se consideran de uso doméstico. Además el uso de un nombre diferente también previene la confusión y posibles accidentes.

Hipoclorito

Es un producto de carácter básico, lo que en términos químicos quiere decir que tiene un pH por encima de 7. Si pensamos que los geles de baño tienen un pH de 5.5, para garantizar la salud de la piel, podemos deducir que el contacto de nuestra piel con la lejía no puede ser beneficioso.

También se caracteriza por ser un producto oxidante. Cualidad muy importante en su mecanismo de actuación.

Su olor es bastante característico. Prácticamente todos conocemos el fuerte olor de la lejía, que en algunos hogares (como el mío) se le asigna el nombre de “olor a limpio”. Su aspecto, es de un líquido transparente y amarillento de densidad muy similar a la del agua.

Mecanismo de Acción

La lejía como se dijo más arriba es un producto oxidante. Esto se explica en la siguiente reacción:

NaClO + H2O ↔ Na+ + Cl + 2 HO·

Al poner el hipoclorito de sodio en agua, tal y como está en las botellas de lejía, tenemos en disolución iones sodio y cloro y dos radicales hidroxilo. El poder oxidante de la lejía viene dado por la alta re actividad de estos radicales.

Y ahora que sabemos quién es el responsable de su famosa propiedad oxidante hay que ver qué hace al enfrentarse a los problemas.

Debido a que oxida a los electrones los inhabilita para absorber la radiación visible, que por tanto rebota en ellos haciendo que la ropa luzca de color blanco.

ElectronesAl enfrentarse a microorganismos es un gran germicida. Destruye un amplio espectro de los mismos penetrando en su membrana celular y destruyéndola debido, una vez más, a su poder oxidante.

Bondades de la lejía

En la siguiente tabla podemos comprobar que estas bondades se dividen en tres categorías principales.

  • Desinfectante – Es un desinfectante de acción rápida incluso a baja temperatura, de toxicidad relativamente baja y bajo coste. Sus campos de acción como desinfectante son muy variados, desde desinfección de ropa y superficies en casa hasta esterilización en hospitales.
    • Permite desinfectar lavando con agua fría (qué alivio ahorrar en la factura de la luz)
    • Desinfección de frutas y verduras. Con solo dos gotas por litro de agua de lavado
    • Desinfección de vertidos de sangre (nada nuevo para los amantes de CSI)
    • Potabilizadora de agua, 2 gotas por litro y esperar media hora

  • Blanqueante – La lejía es el mejor blanqueante conocido, su poder de blanqueo no ha podido ser igualado y mucho menos superado por ninguna otra sustancia a costes comparables. Cosa que sabemos a partir de los ensayos hechos siguiendo las normas ASTM (que son unas normas americanas de ensayos muy útiles, que no vienen al caso).
  • Limpieza – Se trata de un excelente quitamanchas y desodorizante debido a su carácter oxidante. Reacciona efectivamente destruyendo las moléculas que forman las manchas coloreadas como ácidos grasos, ésteres o proteínas. Así mismo destruye las moléculas responsables del mal olor.

Pócimas y Ponzoñas: Mezclas malditas

Es común al enfrentarse a tareas de limpieza y densinfección que en alguna ocasión se nos haya ocurrido alguna idea más bien peregrina. El razonamiento más común es: “si mezclo dos potentes productos de limpieza, obtendré mayor eficacia y, probablemente termine más rápido”.  Pues no amigos, ¡ni hablar del peluquín!

Cuando vamos al supermercado, encontramos los productos de limpieza de forma rápida y accesible. Esto provoca que olvidemos qué es lo que estamos comprando. Son productos químicos de cierta peligrosidad y que se deben manejar con cuidado.

Caldero

  • Lejía + Amoniaco (NH3)

NaClO + NH3 ↔ NH2Cl +NaOH

NH2Cl + 3H2O ↔ HCl + NH4+ + 3OH-

Esta mezcla al reaccionar produce un gas llamado Cloramina, además de sosa caústica (sí, lo que usamos para hacer jabón en casa, y que también es peligroso).

Al respirarlo entra en contacto con el agua de nuestro organismo como la saliva, mucosas, etc. Ahí forma Ácido Clorhídrico y radicales libres. Lo que es altamente preocupante pues el clorhídrico es muy tóxico y altamente corrosivo lo que puede generar graves quemaduras en piel y mucosas.

  • Lejía + Salfumán o Aguafuerte (HCl)

NaClO + HCl ↔ Cl2 + NaOH

En esta ocasión mezclamos lejía con ácido clorhídrico o aguafuerte y obtenemos de nuevo sosa y gas cloro. El gas cloro es altamente tóxico, de hecho fue usado como arma durante la Primera Guerra Mundial.

Cl2 + 2H2O ↔ 2HCl + 2OH-

Como podemos observar al entrar en contacto con el agua del organismo el gas cloro genera ácido clorhídrico como en el caso anterior.

  • Lejía + Vinagre (Ácido acético)

De nuevo mezclamos lejía con un ácido por tanto se genera gas cloro como en el caso anterior. Habría que añadir que al ser el acético un ácido más débil la reacción no sería tan violenta, pero sí igual de peligrosa.

  • Lejía + Alcohol de limpieza

En este caso volvemos a generar gases tóxicos, como es el conocido Cloroformo. Aunque en Hollywood están algo equivocados y no te hace desmayar instantáneamente, puede generar mareos, dolor de cabeza, irritación etc.

Para concluir recordad, la lejía es un producto de limpieza barato, que para colmo nos ayuda a ahorrar energía y nos lo deja todo limpio como una patena. Pero ¡ojo con las mezclas creativas! No reacciona bien en compañía…

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Rocío Burgos Castro

Química a tiempo completo, filósofa a ratos y escritora cuando me obligo. Desde el año de la expo dando guerra. Llevando a la ciencia y la conciencia como bandera. Enamorada de la formulación. Formulando divulgación.

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