Kandinsky, el Color y La La Land (II)

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El Color como Personaje, Kandinsky y la Sinestesia

Kandinsky era un poco sinestésico. O mucho. Comparaba los colores y las formas con sabores, olores y sonidos. Con texturas. Pero lo explicaba de tal manera que era comprensible para el resto de nosotros.

En 1912 publicó De lo Espiritual en el Arte, donde critica las instituciones tradicionalistas. El arte debe basarse en un lenguaje de color y Kandinski da las pautas sobre las propiedades emocionales de cada tono y de cada color. En contraste con teorías sobre el color más antiguas, él no se interesa por el espectro, sino solo en la respuesta del alma. El color transmite sensaciones. Y depende de las formas y los colores, de cómo se vayan utilizando y combinando. Si existe una variación de color o formas en la composición, el mensaje cambia.

Kandinsky
Kandinsky

Según los estudios de Eva Heller (que sentó las bases de la psicología del color), el color tiene relación con nuestros sentimientos y demuestra cómo ambos no se combinan de manera accidental. Sus asociaciones no son mera cuestión de gusto, sino experiencias universales que están profundamente enraizadas en el lenguaje y el pensamiento.

He de decir que esto es subjetivo. Las conclusiones de Kandinsky y Heller son producto de su experiencia personal, y sobre todo, de la cultura Occidental. Las culturas orientales perciben sensaciones diferentes o representan distintos estados de ánimo con los mismos colores.

La diversidad de información que proporciona el color se convierte en una herramienta fundamental para todas aquellas personas que trabajan con colores. Artistas, terapeutas, diseñadores gráficos e industriales, interioristas, arquitectos, diseñadores de moda, publicistas.

Por cierto, un aviso importante: las terapias con color no tienen efecto secundario. Pero tienen el efecto de no producir ningún resultado. Cuanto más mágicos sean su supuestos efectos, más probable es su ineficacia.

Subjetivamente el color ha de permitir (no solo) a través de su simbolismo, hacer comprender, entender y comunicar dentro del marco artificial que crean.

Volviendo a Kandinsky, el color es una herramienta de comunicación útil y funcional. Al igual que los colores, las formas tendrán sus efectos, y más combinados con colores. Los triángulos se relaciona más con los tonos cálidos (amarillo, rojo). Esto es por la agudeza de sus ángulos. En el caso de los colores profundos se relacionan con formas más cuadradas y redondas. Intuitivamente, resulta más estético al ojo ciertas relaciones de color-forma.

El ojo humano puede relacionar todo tipo de vivencias y sentimientos por medio de los colores y las formas. No necesariamente tiene que tener una representación exacta para identificarse con la misma.

Relación Color-Forma explicada por Kandinsky
Relación Color-Forma explicada por Kandinsky: el amarillo-triángulo y el azul-círculo son las combinaciones más intuitivas.

Con un simple color se pueden transmitir diferentes sentimientos, como tristeza o alegría, dependiendo de su matiz.

Las propiedades obvias que podemos ver cuando miramos un color aislado y se le deja actuar solo, por un lado son la calidez o frialdad del tono de color y por el otro la claridad u oscuridad de ese tono. El calor es una tendencia hacia el amarillo, y la frialdad una tendencia hacia el azul.

Amarillo y azul, forman el primer gran contraste y dinámica. El amarillo tiene un movimiento excéntrico y el azul un movimiento concéntrico; una superficie amarilla parece moverse más cerca de nosotros, mientras que una superficie azul parece alejarse. El amarillo es un color típicamente terrestre, cuya violencia puede ser dolorosa y agresiva. El azul es un color celeste, que evoca una profunda calma. La combinación de los rendimientos de azul y amarillo da un resultado de inmovilidad y de calma, que es el verde.

Amarillo-Azul
Ambos círculos tienen las mismas características, excepto el color. El amarillo parece salir, mientras que el azul parece entrar en el plano.

La claridad es una tendencia hacia el blanco, y la oscuridad es una tendencia hacia el negro. Blanco y negro forman el gran contraste segundo, que es estático. Rojo y verde forman el gran contraste tercero, y naranja y púrpura el cuarto.

Los Colores y LaLaLand (¡Atención, spoilers!)

He tardado mucho en ver LaLaLand. Pensaba que era la típica historia romántica. Sin embargo, me encontré que era mucho más que una película cliché. Es un homenaje al cine, una crítica social y una obra de arte por el uso del color y la imagen que hace. LaLaLand usa el el círculo cromático en todas las formas imaginables.

Vamos a pensar en el color como un personaje más.

El Azul

Mia es el color azul. O el color azul es Mia. Ella empieza la película de color azul, haciendo una audición con un abrigo de este color. Va a la fiesta vestida de azul. Conoce a Sebastian de azul. Termina la película en un vestido azul. Bajo las luces azules del Seb’s.

El azul nos dice que Mia es una persona libre y soñadora, que tiene confianza en su sueño. Esto es muy importante, porque Mia y Seb no son los protagonistas. Son el objeto de los verdaderos protagonistas, que son los sueños. Y los sueños se suelen representar con tonos azules. El azul va a ser un hilo conductor.

Mientras que viste de un azul saturado en la fiesta, los azules se vuelven apagados conforme llegamos al final de la película. Los tonos azul oscuro o apagado dan sensación de seriedad y seguridad. Vemos como Mia madura poco a poco.

Todo lo artístico es azul. El Van Beek, la habitación de Mia, la casa de Seb cuando él no está el Lighthouse… Y el logo del Seb’s es azul en honor a Mia.

El Amarillo

El amarillo transmite una sensación de energía, de buen humor, de esperanza y de inteligencia. Mia viste de amarillo en la fiesta en la piscina, donde se ríe de Seb y sabe cómo tocarle la fibra sensible. Va a la fiesta con la única pretensión de pasarlo bien.

Cuando Seb se acerca a hablarle, su amarillo contrasta con el rojo de él, al ser dos colores primarios. Hay una confrontación. No están, por decirlo de alguna manera, en la misma onda. Pero Seb no está a gusto en ningún momento. Está fuera de su zona de confort en la fiesta. Por eso cuando termia, vuelve a su blanco y negro original. Es un clásico.

El blanco y negro y no contrasta con el amarillo. Se sintonizan. Ya dicen que el negro pega con todo.

El amarillo sólo destaca en otro momento como un tono disonante: cuando aparece Keith le hace la oferta a Seb de cambiar su sueño por algo totalmente en disonancia con él.

El amarillo es usado para llamar nuestra atención y resultarnos algo incómodo.

Blanco y Negro

El blanco representa el infinito, la pureza y la inocencia. La virtud. La perfección.

El negro es misterio y silencio, pero también elegancia, distinción y calidad. La noche. El poder. La muerte.

La mezcla de blanco con negro da gris, que no posee ninguna fuerza activa y cuya tonalidad es cercana a la de verde. El gris transmite concentración, neutralidad, prosperidad. También tristeza, desesperanza, y a la vez, según el contexto, prosperidad.

Cuando Sebastian visita a Mia en los estudios, todo se vuelve de tonos pálidos, cercanos al blanco. La imagen se llena de luz. La perfección del primer momento de una relación.

Cuando Mía hace su última audición en la que le piden improvisar, a la desesperada, sin esperanza ninguna, la imagen se oscurece y la luz se centra en ella. Y su tono azul, que la acompaña durante la película, se transforma en gris. Porque la historia que se decide a contar es triste y melancólica.

En la escena de la ensoñación final de Seb, ellos bailan en un cielo. Todo lleno de negro. Todos los detalles blancos. Es un momento infinito. Es de noche. Y está llena de detalles perfectos.

La casa de Seb aparece en blanco y negro la primera vez que la vemos. Está anclado al pasado. Todo está lleno de fotos y objetos de viejas glorias del jazz. El monocromatismo en blanco y negro nos hace pensar en pasado, pero también en madurez. Como la que adquiere Mia al salir del teatro tras la decepción con su obra.

El Verde

El verde inspira fortuna (no deja de ser el color del todopoderoso dólar). También calma y reposo. O la calma que precede a la tormenta de un nuevo comienzo. También da frescura, esperanza, juventud, y por contra, envidia y celos. Nos hace estar, por tanto, fuera de sitio. Tanto para mejorar, como para ir a peor.

Mia viste de verde cuando deja plantado a su novio y le da una oportunidad a Seb para ver Rebelde sin Causa (lo cual es gracioso, porque no deja de ser un acto de rebeldía). Cuando están en el planetario, el color verde inunda la pantalla en tonos suaves. Esperanza y nuevo comienzo. Además, se mezcla con los tonos ocres y dorados que siempre parecen acompañar a Seb.

Los amarillos claros y pasteles quieren expresar un momento de felicidad y entusiasmo. Los ocres y dorados dan sensación de antiguo, pero no en un mal sentido. Seb es un amante de lo clásico. Estos colores sólo lo abandonan cuando forma la banda de falso jazz. Los colores tierra dan sensación de firmeza, confort, calidez. Seb da confianza.

Los verdes más oscuros o poco saturados dan estabilidad, mientras que los verdes claros dan sensación de energía. El nuevo comienzo con Seb da una estabilidad, la de haber tomado una decisión. Mientras que el momento “City of Stars” o la ruptura, el verde del cambio, es un verde claro, energético. La calma que precede una tempestad. Van a pasar cosas.

La cafetería donde trabaja Mia es verde, por eso nos incomoda ese sitio para ella. Está fuera de lugar.

El Rojo

El rojo es fuego, peligro, sangre, violencia, rebelión. Pero no tiene que ser peyorativo. La pasión, el amor, son violentos pero positivos. La aventura o la incitación a una acción también es transmitida por el rojo.

Esta rebelión se plasma cuando se chocan con la realidad Seb y Mia. Seb viste de rojo en la fiesta para tocar música “de mala calidad”, pero que le dará dinero. La atmósfera es roja en la fiesta, cuando Mia se da cuenta que no quiere estar ahí, y que esa realidad del backstage de Hollywood no es lo que ella soñaba. Y se va. Incluso la silla donde se firma el contrato de Seb con el grupo es roja. Y ya sabemos lo que opinaba Seb de ese grupo… Por eso en el concierto es el color que predomina.

Cuando Mia está con Seb, su color azul se entremezclas con tonos rojos. Él provoca que se rebele contra su situación de estancamiento como actriz. Pero también sienten la pasión del amor incipiente.

Esta conjunción se hace armónica con tonos intermedios de morado.

El Morado

El morado nos induce a la fantasía, la espiritualidad y la imaginación. También la suerte, pero no viene al caso.

Seb hace a Mia explotar su creatividad. Seb despierta la parte menos racional y más espiritual de Mia.

El color rosa también está presente como suavidad, delicadeza, intimidad y cariño. Es una escena privada.

Así lo vemos en la última escena, la sala está iluminada con tonos dorados y ocres (Seb), el escenario tiene luces azules (Mia) y el fondo está teñido de morado. Nos están dando la pista sin saberlo que vamos a ver un sueño. Pero no cualquier sueño. Un anhelo de ambos. Una conexión.

Una conexión que se vuelve negativa a la salida del teatro, cuando ella ha perdido su apoyo y su sueño. Y el intenta conectar. Todo se baña de morados.

El amor en esta película es morado. Cuando Mia y Seb están juntos, se juntan el rojo y el azul, que dan morado. Sus sueños juntos son morados. La escena en la que se conocen de verdad (se enamoran bailando claqué paradójicamente, ya que eso no ha enamorado nunca a nadie), el cielo es morado, ya que esta en esos tonos rosáceos entre el día y la noche. Y en el puerto, donde Seb compone City of Stars.

El morado nos está mostrando en todo momento una conexión, positiva o negativa.

Estridencia

Sin ser chirriante, en unas cuantas escenas vemos muchos colores. Los cuatro colores primarios psicológicos están presentes de la misma manera en el miso plano. Realmente hay poco color fuera de estos cuatro. Y sin embargo, nos parece una escena llena de colores y mezclas.

Kandinsky decía que los colores dispuestos y usados de cierta forma, podrían dar la sensación arcoiris: ver todo el espectro de colores. Así, cuando las 4 chicas van hacia el coche y bailan juntas en círculo, lo que hacen es que el cerebro interprete más colores de los que hay. Aun sabiendo que estamos viendo 4.

Estos colores tan saturados crean un gran impacto a primera vista. Como la explosión de color en la última escena.

O como el impacto de parejas de colores saturados cambiando rápidamente. Casi molesta a la vista. Nos hace sentir incómodos. Por eso sabemos que las audiciones no van demasiado bien.

Lienzo en Blanco

Lo que ha hecho Damien Chazelle con esta película es una obra de arte, en tanto en cuanto, aun si necesidad de comprenderla o de que sigamos el hilo argumental, es bella. Evidentemente TODAS LAS INTERPRETACIONES SON SUBJETIVAS. Es mi propia interpretación. Lo que me transmite la película comparándolo con las teorías de la psicología del color.

Sin esta teoría, mi análisis hubiese sido más plano. Vería el verde como incomodidad, el azul como los sueños, el rojo como nexo y el morado como una experiencia vital. Y fin.

Sin embargo, y pensándolo bien, es cierto que los colores están usados en concordancia a lo que transmiten, aun sin yo saberlo en el primer visionado. El subconsciente está adiestrado al lenguaje del arte.

Como Kandinsky dijo, no hay mayor placer que el color.

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Adán Correa Álvarez

Fan del gato de Schrödinger. Quiero una nariz superlativa. En esta casa se siguen las reglas de la termo. Dinámica. A veces me hacen falta subtítulos. Complejo. Graduado en Ciencias Químicas porque me gustaba la Investigación. Ahora Investigo cómo encontrar trabajo con las Ciencias Químicas. Mientras tanto, divulgo.

5 comentarios sobre “Kandinsky, el Color y La La Land (II)

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