FEUD y la Guerra de las Corrientes

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Hoy os presento a dos señores.

Por un lado, al admirado inventor de la bombilla. El todopoderoso ejemplo norteamericano de capitalismo e ingenio.  El único, el inigualable, ¡Thomas Alva Edison!

Y por otro lado un señor serbo-croata que pasaba por aquí… Nikola Tesla.

¡Que nooooooo! Que ya estamos cambiando nuestra percepción. Pero durante años Edison ha sido un ejemplo para todo niño norteamericano. Y para muestra un botón: capítulo The wizard of Evergreen Terrace, temporada 10 de los Simpson.

Hasta ahora Tesla solo era un loco enamorado de una paloma. Desde hace unos años se reivindica el genio de Nikola e incluso se le reivindica como héroe de la ciencia. Y un coche tiene su nombre.

Un Viaje Inesperado

Nikola Tesla nace de padres serbios en el Imperio Austríaco (actual Croacia) en 1856. No terminó su carrera en Ingeniería Eléctrica en la universidad y fue un adicto al juego que perdió el dinero que tenía asignado para estudiar. Le consiguió devolver el dinero a su familia, pero no dejó de jugar.

Nunca estuvo muy cuerdo; lo cual parece ser una cualidad recurrente en los genios. Se mudó y cortó lazos con su familia, dejándolos creer que murió en el río. Luego volvió a recuperar el contacto, pero para que os hagáis una idea de cómo estaba.

Podemos afirmar que Nikola, como lo llamaremos ahora que lo conocemos mejor, tenía memoria fotográfica o, en su defecto, eidética. Memorizaba libros completos. Y tenía visiones desde pequeño que le inspiraban palabras, ideas y soluciones a problemas. Además, presentaba síntomas relacionados a lo que ahora llamamos sinestesia. Sí, queridos lectores, era el pasado de Sheldon Cooper; por eso no es de extrañar que Tesla sea su héroe.

En 1880 se va a Budapest para trabajar en la compañía de telégrafos, que después sería la compañía nacional de teléfonos, donde parece ser que inventó el primer altavoz (o algo similar a ello) mientras ere ingeniero del primer sistema telefónico del país. Con sólo 24 añitos.

Para que os deis cuenta que no estamos haciendo nada con vuestras vidas.

2 años más tarde, se va a París para trabajar como ingeniero en una de las compañías del archiconocido Thomas Alva Edison. El mismo año diseña el motor de inducción y empieza a desarrollar varios dispositivos que usan el campo magnético.

Llega a Nueva York en junio de 1884, y se presenta ante Edison con sólo una carta de presentación.

El Sueño Americano

En 1847 nace el séptimo hijo de una familia que más de una vez había sido exiliada de los Estados Unidos Thomas Alva Edison.

Edison es un empresario nato: comienza a los 12 años vendiendo periódicos, verduras, mantequilla y moras en el tren de Port Huron a Detroit. Aprovechaba la parada de 6 horas en Detroit para leer todos los libros, especialmente los de ciencia, que aprovechaba para poner en práctica usando un vagón vacío para sus experimentos.

Ese mismo vagón sirvió de imprenta, con una prensa y unos tipos que le regalaron, para editar un semanario con una tirada de 400 ejemplares: el Grand Trunk Herald.

Tras salvar al hijo de un telegrafista en las vías del tren, este le enseña código morse y telegrafía, convirtiéndose en telegrafista a los 15 años. A los 16 inventa el repetidor automático, que transmite señales de telégrafo entre estaciones sin personal.

Con 19 años patente una máquina para el voto. Esta no fue bien considerada por la posibilidad de favorecer los fraudes.

Llega a Nueva York trabajando para la famosa Western Union como inventor y reparador, pero se hace autónomo. Quería ser su propio jefe. E inventa el fonógrafo en 1877, con 30 años.

Había montado una pequeña empresa, donde con sus ayudantes crea numerosos inventos. 10 años después, cuando se muda, tiene 400 patentes a su nombre.

Y, aunque la leyenda cuenta que es el inventor de la bombilla incandescente, no es así. Siento deciros que sólo la perfeccionó. Y le quitó la fama a Joseph Wilson Swan, físico y químico inglés, para más señas.

En 1880 se asocia con JP Morgan (el de General Electric) para fundar Edison Electric. Y en 1882 en Nueva York, Edison establece la primera instalación para la producción eléctrica comercial del mundo.

Y en 1884 llega a su puerta, cual recién licenciado buscando trabajo currículo en mano, Nikola Tesla.

Encuentros en la Tercera Fase

Todo muy surrealista. ¿Cómo os imagináis los encuentros entre personajes históricos? Yo los veo desde el conocimiento del siglo XXI, y me parecen incómodos.

Imaginaos a Colón…

«Hola Reina Isabel la Católica, soy Colón. Me vas a exiliar y moriré en la pobreza por tu culpa. Pero te voy a hacer muy rica.»

«Hola Colón, voy a conquistar territorios que no me voy a dignar a pisar, y tú los vas a descubrir para mí.»

O la mítica fiesta en la que se ven Marylin y Einstein…

«¿Que tal Einstein? Soy Norma Jean. Me conocerán con Marylin Monroe, diva del cine y sex symbol, sin tener en cuenta mi profunda vida interior.»

«Hola Mary, soy Albert, y mi foto más famosa será en la que enseño la lengua con el pelo cardado.»

Pues en mi cabeza, la presentación de Tesla y Edison sería algo así…

«Encantado de conocerle señor Edison. Soy Nikola y trabajaré para usted, pero luego me hará la vida imposible y me enamoraré de una paloma».

«Un placer señor Edison (ambos eran muy educados y llevaban corbatín en mi imaginación). Yo moriré rico y siendo un símbolo de la ingeniería en los Estados Unidos de América. Pero sobre todo seré rico. Muy rico. Asquerosamente rico. Bienvenido a mi casa.»

Realmente todo fue como cualquier entrevista de trabajo. Yo de eso sé un rato. No es algo de lo que estar orgulloso… Pero sé un rato. Me he tirado casi 2 años seguidos haciéndolas. Y no siempre con buenos resultados. Bueno, casi nunca. ¿Y yo por qué os cuento esto?

El caso es que llega con su carta de recomendación de un tal Charles W. Batchelor, empleado y colaborador de Edison. En dicha carta se podía leer:

«[…] conozco a dos grandes hombres, usted es uno de ellos; el otro es este joven […]»

Con esas recomendaciones, yo también encuentro trabajo rápido.

Así Nikola comienza a trabajar en la Edison Machine Works como ingeniero eléctrico. Y le gustaba tanto su trabajo que echaba horas extras; como aquella noche que pasó reparando las dinamos del SS Oregón, el primer barco con electricidad a bordo. Thomas (ya hemos hecho confianza con el fulano) lo elogió muchísimo por ello.

Pero, a pesar de lo buen trabajador que era nuestro querido Nikola, su relación con Thomas duró muy poco. Thomas Edison no era el mejor jefe del mundo, no le concedió un aumento de sueldo a nuestro Nikola, así que se dejó la empresa. Y así funda su propia compañía.

Pero a diferencia de Edison, Nikola no era un empresario nato. Tiene que dejar su propia empresa y se asocia con el fundador de la Westinghouse Electric.

La Guerra de las Corrientes

Entre la Westinghouse Electric y la General Electric se produce la guerra entre la corriente alterna y la continua.

El sistema de Thomas Alva Edison, que utilizaba la corriente continua (DC), era poco adecuado para responder a las demandas de voltaje. La transmisión de grandes cantidades de DC en 110 voltios era muy costosa y sufría enormes pérdidas por disipación en forma de calor (que en ciencia se llama efecto Joule, que algún día veremos de forma divertida).

Nikola Tesla apostaba con su socio por la corriente alterna (AC). Las pérdidas en la transmisión dependían de la intensidad de corriente. A mayor voltaje, menor intensidad, y menores pérdidas. Y este voltaje se podía elevar con un transformador.

El avaro de Thomas Edison se alarmó por los avances de Tesla, que amenazaba con ganarle en su propio terreno de juego. Así comenzaron una serie de intervenciones públicas en las que se enfrentaban y se tiraban los trastos a la cabeza. Los periódicos lo llamaron la Guerra de las Corrientes.

A principios de 1888, la compañía de Edison comenzó a afirmar que la AC era peligrosa e inferior a su sistema patentado de DC.  Se desencadenó una ola de protestas en la prensa motivadas por una serie de muertes causadas por líneas de AC de alta tensión montadas sobre postes y atribuidas a la codicia de las compañías de iluminación de AC.

Edison y su compañía crearon actos públicos de electrocución de animales con AC, tratando de demostrar que era más peligrosa que la DC. El ingeniero eléctrico Brown y la compañía de Edison se pusieron de acuerdo secretamente en sus esfuerzos paralelos encaminados a limitar el uso de la AC. Impulsaron una legislación para limitar la AC y sus voltajes, hasta ser ineficaz, y por tanto, inútil. Consiguieron incluso que la primera silla eléctrica usara AC, alimentando su mala fama.

Pero, aunque propagandísticamente perdía la AC, empresarialmente iba en cabeza en esta guerra.

Nuestro estimado Nikola era un valiente (o un inconsciente), y se expuso a una AC que atravesó su cuerpo en público sin causarle daño alguno. Y el abochornado Thomas tuvo que ceder y volver con el rabo entre las piernas.

45 cartas fueron robadas de la oficina de Brown que detallaban su plan con Thomson-Houston y Edison Electric. Brown había recibido 5000 dólares de Edison Electric para comprar los excedentes de generadores Westinghouse de Thomson-Houston. Y los periódicos se hicieron eco de este Watergate particular.

Y el público cambió de bando.

Tesla y Westinghouse Electric iluminan con sus generadores de AC la Feria Mundial de Chicago de 1893. A partir de aquí se utilizaría la corriente alterna para la distribución de electricidad.

Edison pierde la Guerra de las corrientes.

Pero era un hombre de negocios, y como tal, saldría del paso.

Existían 3 compañías eléctricas imperantes: la de Edison, la de Tesla, y la que cariñosamente llmaremos «la otra». Pues Edison adquiere «la otra», con todas sus patentes de AC, y se hace con el control de 3/4 del negocio de energía eléctrica de los EEUU. Y al final, Westinghouse termina compartiendo contratos con Edison General Electric.

El que ríe el último, ríe mejor.

Un minuto de oscuridad

Ninguno de los dos genios dejó de tener encontronazos por su cuenta con otros científicos.

En 1897, Edison, que era un ser poco pacífico, comenzará la llamada «Guerra de Patentes» con los hermanos Lumière respecto al invento de la primera máquina de cine.

Tesla, por su parte, vivía desde 1900 en el Hotel Waldorf Astoria de Nueva York, acumulando una gran factura. En 1922, se trasladó al Hotel St. Regis, y seguiría el patrón de cambiar de hotel haciendo “simpa’s”.

En 1915, Tesla intentó demandar a la Compañía Marconi por infringir sus patentes de sintonización inalámbrica.

Thomas Alva Edison muere en 1931 en Nueva Jersey. Como homenaje póstumo, fueron apagadas las luces de varias ciudades durante un minuto. Es el inventor más prolífico de la historia: 1093 patentes a sus espaldas.

Tesla aportó la única opinión negativa a The New York Times:

“No tenía ninguna afición, no se preocupaba por ningún tipo de diversión y vivía en un absoluto desprecio de las más elementales normas de higiene … Su método era ineficiente en extremo, ya que se tenía que cubrir un campo inmenso para obtener cualquier cosa, a menos que interviniera la casualidad ciega y, al principio, casi fui un triste testigo de sus actos, sabiendo que solo un poco de teoría y cálculo le habrían ahorrado el 90 por ciento del trabajo. Pero tenía un verdadero desprecio por el aprendizaje de libros y el conocimiento matemático, confiando por completo en su instinto de inventor y en su sentido práctico estadounidense.”

Un zasca en toda regla a Edison y al pensamiento norteamericano en general.

Las excentricidades de nuestro ya anciano Nikola fueron a mayores. Entre ellas, pasear para alimentar a las palomas. Se dedicó a alimentarlas en la ventana de la habitación de su hotel, atrayendo a los pichones heridos para curarlos.

Afirmaba que era visitado diariamente por una paloma blanca que había recogido cuando estaba herida. Se gastó más de 2000 dólares para que sus huesos pudieran sanar. Sobre este hecho afirmó:

«He estado alimentando palomas, miles de ellas, durante años. Pero había una, un pájaro hermoso, de color blanco puro con puntas gris claro en sus alas; ese era diferente. Era una hembra. Solo tenía que desear llamarla y ella venía volando hacia mí. Me encantaba esa paloma como un hombre ama a una mujer, y ella me amaba. Mientras la tuve, hubo un propósito en mi vida.»

Esta archiconocida anécdota se suma a otras, construyendo ya no al hombre, sino a su leyenda. Porque, ¿quién creería que todo esto es verdad?

Todas las noches flexionaba los dedos de sus pies cien veces, afirmando que estimulaba sus células cerebrales. En sus últimos años, vivía solo de leche, pan, miel y jugos de vegetales. Seguía dejando deudas. Cenaba siempre a la misma hora. Dormía menos de 2 horas.

Westinghouse Electric comenzó a pagarle 125 dólares por mes, además de abonar su alquiler, gastos que la compañía pagaría durante el resto de la vida de Tesla.

En 1943, Nikola Tesla murió solo en la habitación 3327 del Wyndham New Yorker Hotel.

Su cuerpo fue encontrado por una doncella que entró en la habitación de Tesla, ignorando el cartel de «no molestar» que el propio Tesla había colocado en su puerta dos días antes.

El desarrollo de Tesla durante al menos los últimos 15 años fue principalmente de carácter especulativo, filosófico y algo promocionales, a menudo relacionados con la producción y transmisión inalámbrica de energía.

Sus cenizas se muestran ahora en una esfera dorada (su elemento geométrico favorito) sobre un pedestal de mármol en el Museo Nikola Tesla.

Al final, toda guerra termina con vencidos y sin vencedores.

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Adán Correa Álvarez

Fan del gato de Schrödinger. Quiero una nariz superlativa. En esta casa se siguen las reglas de la termo. Dinámica. A veces me hacen falta subtítulos. Complejo. Graduado en Ciencias Químicas porque me gustaba la Investigación. Ahora Investigo cómo encontrar trabajo con las Ciencias Químicas. Mientras tanto, divulgo.

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