Feud: el odio que mueve la ciencia

Hace unos días me pasaron esta noticia:

Noticia: dos rusos a puñaladas en la Antártida
Noticia: dos rusos a puñaladas en la Antártida (pincha en la imagen para +info)

Y es que no sólo los rusos aislados en el hielo (cual película de desastres y catástrofes) se pelean y se tiran los cuchillos. La ciencia está repleta de ejemplos. Existen grandes riñas entre grandes científicos. Muchos de ellos muy conocidos.

Y quizás me hizo más gracia la noticia por rusos que por científicos, pero también me dió una idea. Inauguro FEUD, una sección donde repasaremos las grandes disputas entre sabios de la historia. FEUD es guerra de divas, lucha de egos, odio de sangre, enemistad. También disputa tonta.

Y como a gran intelecto muchas veces le sigue un gran ego, así que la lucha de divas están aseguradas:

Feud: el odio que mueve la ciencia.

Hoy: Robert Hooke vs. Isaac Newton.

Feud: Robert Hooke vs. Isaac Newton
Feud: Robert Hooke vs. Isaac Newton

Todos conocemos al archiconocido Newton. El de la manzana, los números, los planetas. Pero Hooke está un poco en segundo plano… Así que vamos a introducirlo.

Robert Hooke: aprendiz de mucho, ¿maestro de poco?

Robert Hooke fue un poco de todo. Un poco físico, un poco ingeniero, un poco químico. Un poco arquitecto y un poco astrónomo. Y un poco biólogo y un poco inventor. Pero mucho de nada.

Se formó en la Universidad de Oxford bajo la supervisión de su tocayo, el químico Robert Boyle. Se intuye que al ser un gran matemático, le ayudaba en los desarrollos matemáticos de sus teorías. Incluso la Ley de Boyle-Mariotte. Desarrolló conceptos, explicaciones y experimentos sobre capilaridad, bombas de vacío, caída de objetos, peso de los cuerpos, presión atmosférica, péndulos, microscopía, telescopía, astronomía, ideas preevolucionistas, fósiles y células.

Por lo que realmente se le conoce es por darle nombre a la Ley de Hooke. O como la conozco yo, la Ley de los Muelles. Como todos sabemos, trata de los cuerpos elásticos. También fue el primero en pronosticar la célula, que se llama así porque Hooke vió en sus experimentos de microscopía “celdas” en láminas de corcho.

Robert Hooke pertenecía a la Royal Society.  Allí era responsable de demostrar muchas ideas enviadas a la sociedad, y hay pruebas de que posteriormente asumiría algún crédito por ellas (había más controles en ese entonces que ahora…). Obtuvo un gran número de patentes para las invenciones y mejoras en los campos de la elasticidad, la óptica y la barometría. Y además tenía sus propios hallazgos, en los cuales no solía profundizar debido a sus ocupaciones (tenía un sueldo miserable y se lo tenía que ganar)… Pero sí que hacía partícipes al resto de compañeros.

Antecedentes

El motivo principal que hace que Robert Hooke e Isaac Newton protagonizaran el beef más sonado del siglo XVII fueron las teorías de la gravitación universal y de la luz. Mientras Newton le ponía su nombre a leyes, fenómenos y sucesos, Hooke era rechazado por la comunidad cientifica… que no lo conocía.

Al parecer, Robert Hooke, que no era muy agraciado físicamente debido a muchas enfermedades, era muy prolífico en ideas, y poco en desarrollos de las mismas. Estas características hacían que fuese blanco fácil para las burlas. El pardillo de la clase.

Isaac Newton era muy inteligente. Quizá el científico más conocido y uno de los más importantes. Pero no era un santo. Su personalidad oscureció la memoria, y la vida, de grandes figuras de la época. Y Hooke fue de los que peor parado terminó. Como buen abusón era muy popular y nadie osaba contradecirle.

El Inicio de una Guerra de Egos, o la Naturaleza de la Luz

En 1672, Newton escribió su demostración de que la luz blanca estaba compuesta de los otros colores y lo sometió a la Royal Society. Fue corregido por Hooke, que adhería a una teoría ondulatoria (sí, mucho tiempo antes de su aceptación, defendía la dualidad onda-partícula). ¡ERROR! Newton, no toleraba las críticas hacia él o su trabajo, y amenazó con retirarse de la Sociedad. Su prestigio era enorme y su importancia también.

La Luz según Newton (y Hooke)

En el tratado Micrografía de Hooke también recoge el fenómeno de la creación de anillos de colores al incidir el aire sobre la capa de aire apresada entre dos láminas delgadas de cristal de mica. Esto que parece una rareza es el fenómeno que ocurre en las burbujas de jabón o en el vidrio.

Algunos años después, Newton demostró que el grosor de estas láminas podía ser averiguado tomando como base el diámetro de los anillos. Sus propios experimentos en este ámbito, llevados a cabo tras la lectura del libro de Hooke, conformaron la piedra angular sobre la que desarrolló el libro segundo de la Óptica; por lo que, aún habiendo sido Hooke el descubridor de los anillos y el que sugirió la periodicidad, el encuentro del fenómeno se atribuye a Newton, así denominamos a los anillos iridiscentes como “anillos de Newton”.

Aquí empezó el robo de “patentes”.

Contraataque (¡la idea fue mía!)

En 1666 Hooke exponía ante la Royal Society su trabajo sobre “la inflexión de un movimiento directo en uno curvo por la intervención de un principio activo”: el primer artículo conocido donde se explanaba el concepto de que una fuerza atractiva en el centro de un sistema planetario cambie la trayectoria rectilínea de un cuerpo a otra curvilínea; es decir, una exposición de la inercia y por consiguiente de la primera ley de Newton.

Tras la controversia con la luz, en 1679, Hooke y Newton intercambiaron cartas apaciguadoras sobre el problema de la trayectoria de los objetos que caen a tierra bajo el efecto de la ley gravitacional. Newton sugirió, erróneamente, que sería una espiral. Hooke se apresuró a anunciarlo a la Royal Society.

Newton se enfureció, sosteniendo que Hooke no tenía derecho a hacer público un error privado, e interrumpió toda correspondencia; sin embargo, Hooke le escribió una nueva carta, en la cual exponía su teoría de la gravitación: “Mi suposición es que la atracción actúa en razón inversa al cuadrado de la distancia”. Aunque esta idea ya se venía barajando hace tiempo.

También sugirió la idea de una órbita en línea recta de la Luna, curvada como efecto de la gravedad. Newton no respondió a esta carta. Y entonces publica sus leyes en Principia.

La archiconocida manzana de Newton resultó ser una carta de Hooke.

El contenido de esta carta al publicar Principia, fue la premisa de Hooke para que, al menos, Newton lo mencionara como precursor. O como coautor de la Ley de Gravitación. Pero Newton se negó absolutamente. El nombre de Hooke no aparece en los Principia. La Royal Society disfrutaba de la fama de Newton, y a pesar del apoyo de algunos científicos a Hooke, favorecieron a Newton.

La Gravitación Universal según Newton (y Hooke)

Final del Combate

Y diréis, ¿y ya está? ¿Ahí quedó la cosa? Pues no. Si no sería una simple riña y no la lucha de divas en la que se convirtió. Newton era bastante conflictivo (ya hablaremos de su historia con Leibniz) y no se conformó con borrarlo de su descubrimiento.

Newtón hizo pública una declaración:

“Lo que Descartes hizo fue un paso importante. Usted ha añadido mucho de distintas maneras, especialmente al tomar en consideración filosófica los colores de unas láminas muy finas. Si yo he sido capaz de ver más allá, es porque me encontraba sentado sobre los hombros de unos Gigantes.”

Aunque no suene muy fuerte, la carta de Sir Isaac es hiriente y sutil a partes iguales. Entre las deformidades físcas de Hooke, sufria una deformación de la columna vertebral que lo hacia estar encorvado. De ahí que sugiriera que no podía estar sentado en sus ideas puesto que no daba la talla. Gran científico, gran ego.

Una vez muerto Hooke, Newton desde la presidencia de la Royal Society borró toda referencia a él, hizo desaparecer sus retratos (hoy no hay ninguna imagen suya que se acerque a la realidad) y ocultó sus escritos, hoy redescubiertos en la Real Sociedad. Además de crear una inmerecida fama de huraño. Intentó borrarlo de la historia como hacían los egipcios con sus proscritos. Y casi lo consigue. Newton Wins!

Aunque ha quedado claro con el paso del tiempo y los descubrimientos de escritos de diferentes científicos que Newton era un pelín conflictivo, que no gustaba de ser contrariado y que tomaba la iniciativa contra los que osaban contradecirlo.

Próximamente en Feud; Newton vs. Otros.

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Adán Correa Álvarez

Fan del gato de Schrödinger. Quiero una nariz superlativa. En esta casa se siguen las reglas de la termo. Dinámica. A veces me hacen falta subtítulos. Complejo. Graduado en Ciencias Químicas porque me gustaba la Investigación. Ahora Investigo cómo encontrar trabajo con las Ciencias Químicas. Mientras tanto, divulgo.

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