El Retorno de las Brujas

Todos los años, entre Octubre y Noviembre, se repiten las mismas películas en televisión. La Familia AdamsThe Rocky Horror Picture Show, El exorcista, La semilla del diablo, The Blair Witch Project… Porque aunque inicialmente estas fiestas se dedicaban a los que están en el más allá, la cultura anglosajona ha invadido nuestras televisiones y eventos con una mezcla de diferentes mitos y tradiciones. Y no me quejo. Esto nos ha dado geniales películas. Como las de los 90.

Una de las favoritas de mi infancia es El Retorno de las Brujas (Hocus Pocus).

El Retorno de las Brujas
El Retorno de las Brujas

Y reivindico la bruja como figura científica.

Como manipuladora de filtros, ungüentos y venenos, la hechicera pertenece a la historia de la ciencia. Paracelso afirmaba haber aprendido más cosas de las brujas que de todos los profesores de las academias. La hechicera representa la farmacopea con recursos directos a la naturaleza y a sus propiedades secretas. Secretas para su época.

El Jardín de Salem

Las mismas sustancias de origen vegetal que formaban parte del arsenal terapéutico de la medicina de la Edad Media al Barroco también eran empleadas, en el entorno mágico de la época. Ya sea como curas, venenos o agentes recreativos. Y es que, con el tiempo, de las plantas que se usaban se han extraido sus alcaloides, principios activos de medicamentos actuales, capaces de curar o prevenir enfermedades.

Entre las hierbas que integraban estos preparados, cabe mencionar a las plantas de la familia de las Solanáceas, todas ellas dotadas de propiedades psicotrópicas, como:

  • el beleño (Hyoscyamus albus o niger) → >50% Escopolamina. Se utilizado bajo control médico para tratar los “delírium tremens”, epilepsia, insomnio, … A dosis elevadas se convierte en narcótico.
  • la belladona (Atropa belladona) → Dolor de cabeza, síntomas menstruales, úlcera péptica, la reacción histamínicos, la inflamación y la enfermedad de movimiento.
  • la mandrágora (Mandragora officinarum→ Se usaba como anestésico, ya que estas sustancias merman los impulsos nerviosos. En grandes dosis se entraría en coma. Las hojas de mandrágora hervidas en leche se aplicaban a las úlceras; la raíz fresca se usaba como purgante; y macerada y mezclada con alcohol se administraba oralmente para producir sueño o analgesia en dolores reumáticos, ataques convulsivos e incluso de melancolía.
  • el estramonio (Datura estramonio→ Se quemaban la raíz y las hojas del estramonio para tratar el asma mediante inhalación del humo. Las preparaciones de las flores estramonio se colocan en contusiones, heridas, picaduras de insectos o para disminuir el malestar. Las hojas y raíces se utilizan de una forma similar y también para el tratamiento de forúnculos. Una bebida de la planta se usa para ayudar a la gente soportar el dolor de huesos rotos.
  • el heléboro (Helleborus niger o Veratrum álbum) → Propiedades cardiotónicas pero es altamente tóxico.

Además de otras especies, como:

  • la valeriana (Valeriana officinalis)
  • la verbena (Verbena officinalis)
  • el acónito o napelo (Aconitum napellus)
  • la cicuta (Conium maculatum)
  • la adelfa (Nerium oleander)
  • el apio (Apium graveolens)
  • la cebolla albarrana (Urginea maritima)
  • la artemisa (Artemisia vulgaris)
  • la lechuga venenosa (Lactuca virosa)
  • la higuera silvestre (Ficus carica)
  • el ciprés fúnebre (Cupressus sempervirens).
  • el opio (Papaver somniferum), prototipo, este último, de agente sedante.

Los animales como ingrdiente

De procedencia animal se pueden resaltar las sustancias obtenidas de ciertos anfibios como sapos y escuerzos. De hecho, los sapos siempre han estado presentes en la simbología asociada a la brujería. De ellos se obtenían ciertos líquidos que se empleaban en la fabricación de las unturas para el vuelo a los aquelarres (bufotenina o N-dimetil-5-hidroxitriptamina es un principio activo psicotrópico que segregan algunos anfibios) y también constituía un ingrediente básico para la elaboración de muchas pócimas. También se usaban grasas animales, tanto de base para crear las unturas como de ingrediente. 

De los ingredientes de origen mineral destaca el arsénico, considerado como el rey de los venenos. Durante el Renacimiento, el arsénico constituyó el agente letal más importante del arte del envenenamiento.

Los Remedios

¿Qué es realmente una poción? Las pociones mágicas eran bebedizos elaborados por brujas (y brujos) y hechiceras (y hechiceros) con diferentes objetivos: curación de enfermedades, hechizos o envenenamientos. El término «poción» deriva del latín «potio», que significa «bebida». En terapéutica, una poción era un preparado líquido de un peso de 4 a 6 onzas que se administraba en forma de cucharadas. A nivel popular, este término rápidamente derivó y se enmarcó en la cultura de la magia.

Estos preparados, obtenidos del caldo de la cocción de plantas y otras sustancias, se asociaron estrechamente al mundo de los venenos. Se vincularon a una amplia variedad de efectos, como la amnesia y la sedación, el enamoramiento, la transformación y la metamorfosis, la invisibilidad o la invulnerabilidad.

Pero las brujas eran herederas de una tradición y un saber popular muy importante. Famoso es el remedio de una famosa meiga gallega.

“Recorre antes del amanecer las 7 fuentes que rodean el pueblo, y otra vez antes de ir a dormir, y bebe un vaso del agua de cada una de ellas.”

¿Qué le ocurría exactamente al receptor de este remedio? Que había perdido su trbajo y lo dejo la novia. Como consecuencia entró en depresión y tenía ansiedad, engordando. La situación le hacía aumentar la ansiedad, dificultaba su búsqueda de empleo, y se volvía un círculo vicioso. Todo el mundo le decía que tenía mal de ojo.

Y resulta que el remedio de esta meiga funcionó. ¿Era el agua mágica? No, pero la magia no consiste en tocar el tejido espaciotemporal del universo. Basta con conocer a quién se te sienta delante. Al hacerlo madrugar, tenía todo el día por delante y lo podía aprovechar. Al salir a andar y darle toda la vuelta al pueblo, hacía algo de deporte, lo cual no solo lo ayudó a adelgazar, sino que generaba dopamina y norepinefrina. Esto ayudaba con su depresión y la ansiedad. Además, al salir y encontrarse con gente, mejoraba su salud psicológica. Ganó confianza. Y encontró trabajo y pareja. En realidad, com todo, es algo más complicado. Pero por resumir.

La cuestión es que, como esta buena señora, las brujas solo transmiten sabiduría de forma que el pueblo la acepte. Si el pueblo es supersticioso, no les vale una infusión de hierbas. Necesita una poción. Y entonces la bruja de turno escupe en la infusión y dice abra cadabra, y la infusión se transforma por arte de birlibirloque en una potente poción.

El cómo, el cuándo y el DÓNDE

Los burdeles eran regidos por las denominadas «madres». No eran otra cosa que alcahuetas, que en muchas ocasiones, ejercían también el oficio de brujas. No hay más que recordar La Celestina (si no queréis leer el libro, ved la adaptación cinematográfica de 1996 con la gran Terele Pávez en el papel de Celestina, bruja y madamme).

Estas mancebías, denominadas también, curiosamente, boticas (adivinad por qué), no sólo ofrecían el servicio de las meretrices o servían para su hospedaje, sino que servían de centro de distribución de pócimas y venenos, debido a la gran demanda de estos preparados. Por supuesto, también se disponía de la venta de venenos para cometer suicidios o asesinatos. De ahí que no estuvieran muy bien vistos.

Y ayudaban a las mujeres a parir sin (con menos) dolor, lo cual estaba mal visto por la iglesia. E incluso ayudaban a abortar.

Absurdos

Además de estos ingrdientes, que tienen un sentido más o menos científico, existían algunos muy aleatorios. Uno de los principios observados por los médicos de la Edad Media para luchar contra las enfermedades era que se tenía que combatir el mal con un remedio que se le pareciera. Como en química el “semejante disuelve a semejante“.

Por ejemplo, intentaban hacer desaparecer las pecas con grasa de leopardo. La inflamación de los ojos se trataba con un medicamento a base de ojos de pavo real, y contra la ictericia se prescribían pechugas amarillas de pollitas. El que quiera probarlo, bajo su propio riesgo…

La Botica de las Brujas

Muchos de los remedios medicinales empleados en la Edad Media habían sido heredados de los físicos y médicos de la Antigüedad. Aunque algunos se perdieron, otros se transmitieron por vía oral y otros fueron recogidos en manuscritos que han llegado a nuestros días. De todos estos, hay varios que nos parece increíble que fueran empleados en el día a día por sanadores, boticarios y médicos en Occidente. Otros, tienen cierta base.

Muchos productos naturales, si bien es evidente que no se conocían, estaban presentes en determinadas plantas y animales, y se conocían los efectos.

Se investigó hace poco un remedio de el Bald’s Leechbook. Es uno de los libros médicos más antiguos conocidos . Data del siglo X. Se tradujo la receta de bálsamo para los ojos, que se especificaba para orzuelos y otros males semejantes. Contenía ajo, cebolla o puerros, vino y bilis de vaca. El remedió anglosajón logró terminar con hasta un 90% de las bacterias.

Igual que este, muchos otros remedios medievales (algunos circulan por internet) pueden tener cierta explicación científica.

Está probado que la cebolla, el ajo y la hiel de toro tienen propiedades antibióticas que podían servir para curar un orzuelo. El vino contiene ácido acético que en nueve días podría reaccionar con el cobre del recipiente de bronce y formar sales de cobre, que son bactericidas. Y este remedio fue probado con éxito por estudiantes de la Universidad de Nottingham.

El caracol cryptomphalus aspersa segrega una baba (no la babilla con la que se desplaza, sino la que se desprende al lavarlos) que es rica en proteínas y polisacárideos, ácido hialurónico y antioxidantes. Su secreción se debe extraer mediante un cuidadoso proceso, para obtener la baba en estado puro, con actividad biológica. Estos componentes podrían recuperer la piel (aunque es más eficiente la piel de pescado que tiene más proteína). Así que no es muy descabellado usar el caracol a falta de cremas.

Investigaciones recientes dicen que la baba de caracol contiene antioxidantes, es antiséptica, anestésico, antiirritante, antiinflamatorio, y con propiedades antibióticas y antivirales.

En cuanto a la grasa del ganso, actúa como hidratante para la piel. Lo de la sangre y la saliva es la parte mágica y menos científica.

Tanto el comino como el anís son carminativos (disminuye los gases del tracto digestivo),  y han sido probados con éxito en la actualidad.

El regaliz es bueno para la bronquitis y la tos; la salvia se pensaba que servía para mejorar la memoria y para mejorar el riego de sangre al cerebro; el sauce contiene acido salicílico, que tiene una acción anti-inflamatoria y ayuda a que la sangre fluya, por ello es un componente de la aspirina. En lo que respecta al hinojo, la canela y el jengibre son carminativos, es decir, que ayudan a disminuir los gases intestinales y podrían paliar los cólicos estomacales.

¿Qué objeto tendría la sangre de cormorán en esta pócima? Aportaría hierro a una persona con anemia; la mandrágora, aunque venenosa, es buen remedio para el insomnio usada en pequeñas dosis. La sangre de dragón, que no sería tal, sino la resina del drago, un árbol típicamente subtropical que encontramos en las islas Canarias, Cabo Verde o Marruecos, tendría su aplicación como antiséptico, antibiótico, antiviral y cicatrizante; además algunas comunidades la utilizan para tratar la disentería.

El reposo en cama y el calor aplicado en la zona dolorida podrían ser suficientes para mejorar, sin tener en cuenta los desagradables ingredientes.

La betónica era usada como ingrediente básico en infusiones para toda clase de dolencias y en cataplasmas para uso tópico. La medicina moderna utiliza todavía hoy medicamentos, cuyos principios activos están basados en alcaloides presentes en la betónica para tratar migrañas y fuertes dolores de cabeza. Los glucósidos derivados de la verbena se usan también en tratamientos modernos contra migrañas, depresiones y ansiedad.

El marrubio es una planta de la familia de la menta y es buena para la tos. El diapenidión es un electuario, es decir, un preparado a base de vegetales y miel o jarabe, que lleva agua de cebada, azúcar y clara de huevo.

Prometo que he buscado articulos sobre la gota, sobre sus tratamientos y sobre el búho. Ni idea de que les llevo a relaionarlo, pero murió mucha gente de este remedio.

Igual que con el remedio de la gota, hay que descuartizar un animalillo sin ningún beneficio claro. Habiendo miel y limón…

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Adán Correa Álvarez

Fan del gato de Schrödinger. Quiero una nariz superlativa. En esta casa se siguen las reglas de la termo. Dinámica. A veces me hacen falta subtítulos. Complejo. Graduado en Ciencias Químicas porque me gustaba la Investigación. Ahora Investigo cómo encontrar trabajo con las Ciencias Químicas. Mientras tanto, divulgo.

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