Viaje Olfativo a través del Sistema Solar

¿Habéis pensado alguna vez a qué huelen otros planetas? ¿O el espacio? Sí, ya sé que en el espacio no hay aire y por tanto, no puede oler a nada… ¿O quizás sí?

Despegamos: el circuito de carreras del espacio

Cuando una estrella muere, emite miles de compuestos, entre los que se encuentran los hidrocarburos aromáticos policíclicos. Estas moléculas se encuentran esparcidas por todo el espacio, y le dan un olor que recuerda a la suma de un circuito de carreras combinado con metal caliente, humo diésel y parrillada. Vamos, como un día de carreras de coches.

Los astronautas de la ISS han reportado en más de una ocasión que sus trajes huelen a carne quemada o frita tras una caminata espacial. Esto se debe principalmente a que estos hidrocarburos se adhieren a los trajes mientras realizan trabajos en el exterior.

Pero, ¿cómo podemos saber a qué huelen otros planetas?

Cuando la luz choca con un planeta, las moléculas de los materiales que conforman el planeta interactúan con la luz, dejando pasar algunas longitudes de onda y atrapando otras. Estudiando este espectro lumínico, los astrónomos puede calcular qué componentes forman un planeta y claro, con estos datos podemos dar una aproximación del olor que tienen.

Primera Parada: Mercurio

Mercurio es un planeta pequeño, y no tiene demasiada atmósfera. Aún así, tiene una pequeña capa de gases que lo envuelven formada por magnesio, calcio, sodio, agua y sulfuro de hidrógeno. Estos componentes deben darle un olor húmedo a pedo con un toque de metal. Huele a enfermito…

Segunda Parada: Venus

Las nubes de ácido sulfúrico son un elemento predominante en este planeta, lo que de base le dan un olor a huevos podridos que, sumado a las altísimas temperaturas genera un ambiente bastante desagradable.

¡Que me he pasado mi parada!: Marte

Ya volveremos a la Tierra. Los robots de exploración como el Curiosity o el Opportunity han encontrado en Marte azufre, algunos ácidos, magnesio, hierro y compuestos de cloro, todos ellos envueltos en una atmósfera compuesta principalmente por dióxido de carbono. Esto caracteriza al planeta rojo con un olor acre, es decir, un olor áspero y picante (como el ajo o el fósforo) sumado a un toque de huevos podridos (también).

El Extrarradio

Júpiter

Júpiter es un planeta gaseoso, así que en función a sus capas encontraremos un olor u otro. En su capa más fina, encontramos hidrógeno, helio y nubes de amoníaco y, principalmente, olería a producto de limpieza y quitagrasas.

La siguiente capa más gruesa contiene principalmente cianuro de hidrógeno y sulfuro de hidrógeno, lo que darían un olor a almendras amargas. También causaría muerte instantánea, por lo que no duraría mucho el malestar por el olor.

El cianuro es maloliente y peligroso a partes iguales
El cianuro es maloliente y peligroso a partes iguales

Saturno: trasbordo a sus lunas

No hay demasiada información sobre el olor que podría presentar Saturno, pero sí de una de sus lunas, Titan. Gracias a los datos recogidos por la sonda Cassini, los científicos encontraron grandes cantidades de metano, nitrógeno y benceno, lo que teñirían a Titan con un potente olor a gasolina.

Para Repostar, gire en Saturno a la derecha
Para Repostar, gire en Saturno a la derecha

Urano y Neptuno

Sus altas concentraciones de monóxido de carbono hacen pensar a los científicos que estos dos planetas no presentarían un olor característico, así que podríamos decir que son inodoros.

Pero oye, espera… ¿Qué hay de la Tierra?

Haciendo una media de los olores que podemos percibir en nuestro planeta, se ha llegado a la conclusión de que nuestro planeta tiene un olor húmedo a tierra mojada (geosmina), pan recién hecho y café, entre otros.

Puedes seguir leyendo noticias e informaciones del espacio y la astronomía en mi página El Diario del Astrónomo.

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